30 de noviembre de 2007

De Noviembre

................................................................. Foto: "Las Torres" de Aída Acosta

Pasan los rostros,

árboles desgajados

miradas de viento feroz.


Pasan las lágrimas

pasa esquiva la noche de noviembre.


Pasan los colores

y pasas tú herido,

temblando líquenes.


Pasan mis manos

sobre tu rostro húmedo

y te beso.

..............................................................Eljas, 26-11-2007

24 de octubre de 2007

Igualdad y Realismo

............................................................. Foto: O.Toral

Es indignante encontrarse ante una sociedad cobarde e injusta en la que la mediatización es enorme. Y no me estoy refiriendo más que a la manipulación de un tema que nos compete a todos y todas, a la violencia de “género”, como así la denominan.
¿Violencia de quién hacia quién?
Ante todo, es violencia de persona a persona.
¿Por qué en la exposición de motivos de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, exclusivamente se menciona la violencia sobre la mujer?
No puedo entender cómo se habla con tanta exclusividad y después se hace alarde de igualdad, de no discriminación como base de una sociedad modelo.
Esto no significa echar por tierra una Ley que aunque debería ser replanteada por todos y todas, es una ley con planteamientos correctos puesto que hace referencia a temas tan importantes como la sensibilización, la prevención, la educación, temas que deben ser la base de una sociedad justa que atiende a los principios y derechos humanos.
Sin embargo, lo que está acarreando dicha ley es desconcierto y descontento sobre una gran parte de ciudadanos y ciudadanas.
Todas las historias referentes a este tema deberían ser tratadas con igualdad y justicia.
Aquí habla una mujer, una mujer desde la rabia, una mujer que no es madre pero a la que le duelen todos los hijos, una mujer que lucha por la igualdad, por todos los valores que se están menospreciando. Habla una mujer que se encadena al amor en libertad. Una mujer que respeta a las mujeres y los hombres, una mujer que valora la verdad y la justicia, y que lucha para que sea un hecho aunque sea una lucha desde la palabra.
Me indigna ver como a través de la historia las mujeres han luchado por la igualdad y ahora parecen olvidarse de ello queriendo suplantar con su radicalidad feminista ese rol que el hombre ha mantenido a lo largo de muchos siglos desde su ángulo machista. Por favor, no hagamos lo mismo.
Ante cualquier denuncia por violencia de “género” el hombre es detenido aunque la declaración de la mujer sea una falsedad y en algunos casos incluso siendo ella la presunta culpable. ¿Dónde queda la presunción de inocencia? ¿Es que ahora las mujeres tenemos privilegios tan sólo por el hecho de ser mujer? Pues yo, como mujer, no quiero estos privilegios y requiero y exijo IGUALDAD.
Que ya está bien de tanto paripé y teatrillo, y verdad sólo hay una.
Un juez determina la detención de una mujer con relación a la violencia de género y las fuerzas de seguridad del estado se niegan a ello por el hecho de ser mujer, y en el caso de llevar a cabo la detención la presentan sin esposas ante el juez. ¿Es esto correcto siendo como es una historia verídica, cuando el hombre por idénticos hechos no es tratado de la misma forma?
Según el artículo 14 de la Constitución Española: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
¿Ante la actual Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, somos iguales?
Parece ser que no, por lo tanto estaríamos ante una ley anticonstitucional, y que además tampoco ratifica el artículo 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Todos son iguales ante la ley y tiene, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.”
Desde estas líneas quiero mostrar la necesidad de implicación del conjunto de la sociedad para que estos temas recobren el punto de equilibrio.
Rechazo y detesto profundamente la violencia que algunos hombres ejercen sobre las mujeres. Está claro que el problema del maltrato es mayoritariamente sobre la mujer y de ahí que la ley revierta la máxima protección para ella. Me parece correcto, pero ¿qué ocurre con esa minoría de hombres que también son maltratados física o psicológicamente? ¿Es que debemos olvidarlos? ¿Es que ellos no se merecen el mismo tratamiento ante la ley?
Hablar de este tema y pretender que tenga su reconocimiento social y legal justo, no significa retroceder en los logros que la mujer ha conseguido en este campo. Para las disfunciones del sistema se tiene que hacer lo oportuno desde todos los ámbitos, tanto las mujeres como los hombres maltratados merecen ser considerados víctimas con iguales derechos e igual dignidad. No se puede ligar el maltrato sólo a la condición masculina.
En esta sociedad en la que priman los derechos por encima de todo, cómo pueden prevalecer en una ley sólo los derechos de un conjunto.
Esto parece la guerra declarada entre mujeres y hombres. No hagamos que la historia pasada se arrastre como una hilera de gusanos, pertenecemos a generaciones que no quieren crispar las relaciones humanas basándose en extremos como machismo o feminismo, somos generaciones que por encima de todo queremos la IGUALDAD, que creemos en la educación, en el crecimiento como personas, y que no podemos transigir con el daño que se le está haciendo a las futuras generaciones de hijos e hijas que viven la relación de sus padres como una guerra continua que les deja una huella profunda, un trauma.
Y todo por un egoísmo concentrado de una sociedad que empuja con leyes que proclaman la desigualdad para que las relaciones en vez de mejorar decaigan en el desastre humano.
Reflexionemos.
Me duele el hombre triste, el hombre que amó en lo profundo, el hombre que lucha por los hijos, el hombre que se equivoca y lo reconoce, me desgarra el hombre al que se le da la patada como a una piedra, el hombre que sale cabizbajo con su maleta caminando hacia lo incierto, el hombre con horario de visitas como un preso, el hombre detenido tan sólo por reclamar sus derechos como padre, el hombre detenido bajo la cara de la mentira.
Me duelen muchos hombres como también me duelen muchas mujeres. Pero hay algo que está en lo más alto: LA PERSONA.


Octubre-2007
AÍDA ACOSTA

10 de octubre de 2007

ARTE EN LAS CALLES

Nació como una iniciativa poética pero pasó de boca en boca convirtiéndose en una ACCIÓN ARTÍSTICA.
¿El objetivo? Demostrar que EL ARTE VIVE, en todas partes, a todas horas, con apoyos económicos y sin ellos, que en este siglo LA SENSIBILIDAD TIENE VOZ y pretende ser también ARMA.
Desde hace un tiempo internet está moviendo a grandes poetas, fotógrafos, músicos y demás, muchos de ellos reconocidos y premiados, muchos otros anónimos.El Arte, en cualquiera de sus manifestaciones, es lo que hace que el humano sea Humano.
Se ha establecido que el día 30 de Noviembre vamos a concentrarnos en distintas ciudades de España, para poner al alcance de todo el mundo, de una manera gratuita el arte canónico y periférico.Cada ciudad establecerá el lugar y la hora exacta a través de los comentarios que iréis dejando en www.arteenlascalles.blogspot.com y cuando esté todo claro lo difundiremos de una manera oficial a través de radio, tv y periódicos.
Pero hay algo muy importante. ESTO NO PUEDE FUNCIONAR SIN TU AYUDA. Como artista, o como público, tienes que manifestar tu apoyo, mover tu ficha.Por favor, entra, y comenta: www.arteenlascalles.blogspot.com

21 de agosto de 2007

Nuevos poemas...


Pasos.
El péndulo del sol
se precipita hacia el olvido.
A dónde va tanta huella
tanta sombra,
la piel es una pregunta
sin responder
y el silencio del mar
es verde.
Entre los minutos
el suicidio es de ceniza,
ninguna mirada contiene el horizonte
y alguien dibuja nubes
en bicicleta.
Quién descuida su libertad
entre el suspiro
y acepta el capricho como un grito
quién colecciona el vaivén
y guarda el agua en los bolsillos
quién tiene nombre de viento
y es nadie.
Son estos pasos
pegatinas para el abandono
el retrato del absurdo
son estos pasos
todos los hombres
todas las alas
son estos pasos
todo
son estos pasos
nada.


Estoril, 8-7-2007

28 de junio de 2007

Paisajes del Infierno

Foto: Aída Acosta
"Que la gota de lluvia se asombre
al resbalar sobre mis alas muertas"
F. García Lorca: La canción de la mariposa
.
.
.
.
Este es el fuego
la tarde amarilla
el abismo de los resquicios
la inexistencia de los ojos,
altas las cumbres donde despierta la insidia,
cada paso es la huella infértil, sol de ceniza,
ciudades, úteros hinchados de maldad,
ecos de la voz sin palabras
donde el viento ha derramado su fuerza.
Y tienen nombre los fusiles de codicia
esos verdugos infernales
que quieren mutilar mariposas.
Este es le fuego
este es el naufragio de la condición humana
este es el fuego
y Tú no llueves
y ya no hay manos.
.
.
.
.

7 de junio de 2007

Salamanca

Foto: Aída Acosta

Regreso a ti
al tiempo de sol arrodillado
donde espero cubrir mis labios
con los minutos descosidos de la ausencia.

Regreso,
sobran zapatos
faltan latidos
sobran palabras
faltan miradas
demasiados caminos
y las mismas historias.

Regreso, siempre me crece la confusión
pierdo la mirada en los árboles
dormidos, despiertos
y calor
piedra
silueta,
pero rojo, verde, gris.

En tus frías noches
no descuides el corazón robado
ofrece tus luciérnagas al viento
sabes que siempre regreso
como pájaro indeciso,
pero hoy voy a salir de tu vientre
porque me resuelves hormiga
y me caigo en los precipicios de cada mesa,
voy a salir de ti
para detenerme en las orillas del vuelo,
me voy de ti
pestañeando encinas
descubriendo tu mar
abrazando tu horizonte.





19 de mayo de 2007

"Tú y yo hemos logrado este paisaje"

Foto: El Bardal (Navasfrías) Aída Acosta

Tú y yo hemos logrado un paisaje
tenemos el triunfo de la tierra en nuestras manos
una llanura infinita en las mantas
una montaña de recuerdos y besos en la almohada
tenemos un acantilado al borde de la cama
por el que a veces rodamos o abrimos las alas
tenemos una lluvia
unas olas que se abren en la espalda
conocemos nuestra piel, nuestro abrigo de caricias
nos desordenamos como nubes.
Tenemos un paisaje que amarnos
un paisaje para amarnos
para sudar como el reloj cada hora,
cada segundo
y abrirnos los silencios y mirarnos.
Tú y yo hemos logrado este paisaje.